Vaya por delante que Supervivientes me ha dejado en los huesos, en un estado de inanición televisiva de sustancia que me va a obligar a un atracón de documentales de La 2. Y curiosamente ha sido por el atracón que Telecinco ha suministrado para engordar una audiencia ya de por sí desmesurada, a la que ha tratado como a una especie de Gargantúa a la que ha atiborrado de programas (esta semana, todos los días; con una final en dos partes, cada una de un mínimo de tres horas). Y ya se sabe que lo que entra por la boca del tragaldabas, tal como entra se va, y que ni nutre ni entretiene, pero engorda (la audiencia). Por cierto: ha ganado Sofía Suescun. 

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»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»» Fuente: Portada de EL PAÍS