Ayanna Pressley dio la campanada la semana pasada en Boston, el viejo distrito de JFK, tierra santa de los demócratas. Afroamericana y de 44 años, ganó las primarias al veterano Mike Capuano, lo jubiló del Congreso después de 20 años en el escaño y se convirtió en la primera negra electa para representar a Massachusetts en la Cámara de Representantes. La victoria recordaba a la de unos días antes en Florida, donde Andrew Gillum, de 39 años, se alzó contra pronóstico como el aspirante demócrata a gobernador del Estado, también el primer afroamericano candidato al puesto. Gillum, con una campaña de corte muy progresista y bajo presupuesto, evocaba la hazaña de Alexandria Ocasio-Cortez, esa joven de 28 años y origen latino que en julio arrebató la candidatura a Joseph Crowley, de 56, un peso pesado del partido. Pero más aún puede sacudir Washington Rashida Tlaib, que en agosto ganó a su rival demócrata en Michigan y ahora lucha por ser la primera musulmana del Congreso estadounidense.

Seguir leyendo.

»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»» Fuente: Portada de EL PAÍS