Resulta imposible no indignarse con Elton John (Reginald Kenneth Dwight, Londres, de 72 años). Algunas ocurrencias suyas pasarán al pliego de cargos contra esa subespecie humana llamada superestrellas. Una compulsión consumista que llega a inutilizar su pista de squash, repleta de cajas de embalaje con las compras que ya no cabían en su mansión. El enfermizo sentido de omnipotencia, que le lleva a telefonear a su discográfica para exigir que “hagan algo” con ese viento que sopla sobre Londres y le impide dormir. Sin olvidar los excesos azucarados de su propia música, de la que hablaremos más adelante.

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»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»» Fuente: Portada de EL PAÍS