Para un grupo de 14 jóvenes, casi siete kilómetros y ocho años separan la madrileña Puerta del Sol —donde una placa rememora el 15-M desde el pasado diciembre: “Dormimos, despertamos”— de la calle de Julián Camarillo, sede del Juzgado de lo Penal número 30 de la capital, que los ha citado a las diez de la mañana de este lunes. Allí, a partir de esa hora, arranca el juicio abierto por los “altercados” cometidos tras la manifestación que dio origen al inesperado movimiento social que sacaría a las calles de España a decenas de miles de personas en 2011 y que lograría abrir las primeras grietas en el, hasta entonces, predominante bipartidismo.

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»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»» Fuente: Portada de EL PAÍS