El juicio del procés ha llegado esta tarde a su fin con la última palabra de los 12 líderes independentistas en el banquillo. Tras escucharles, el presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, ha dejado el caso visto para sentencia. Uno por uno, los acusados han apelado a una solución política y al diálogo. El primero en hablar ha sido el exvicepresident de la Generalitat, Oriol Junqueras, que ha pedido que cese la judicialización del procés: "Lo mejor para todos sería devolver la cuestión a la política, al diálogo y al acuerdo". En la misma línea, el exconseller Raül Romeva ha asegurado que "pase lo que pase, seguiremos con la mano tendida". El exconseller Joaquim Forn ha recordado que regresó de Bruselas para declarar en España: "Volví convencido de que no cometí ningún delito y asumiendo mis actuaciones". El exconseller Jordi Turull ha criticado que "los problemas políticos se ignoren y castiguen", mientras que el exconseller Josep Rull ha recordado los ejemplos de Escocia y Canadá, que permitieron referéndums de independencia de parte de su territorio. "Los fuertes pactan, los débiles imponen", ha reivindicado. El expresident de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez, ha subrayado que el 1-O "no fue una jornada de violencia", sino "un acto de protesta y desobediencia". La expresidenta del Parlament de Cataluña, Carme Forcadell, ha recordado que mientras que a sus compañeros en la Mesa del parlamento autonómico se les está juzgando en otro proceso por desobediencia, ella está en el Tribunal Supremo por rebelión. La exconsellera Dolors Bassa ha rechazado la violencia y ha pedido su libertad "para esperar la sentencia en casa". El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha señalado que "del resultado de este juicio dependerá la democracia del Estado español" y ha reivindicado que "nunca van a enfrentarnos entre pueblos de España". El exconseller Santi Vila ha defendido que actuó "de buena fe" y "respetando la legalidad". La exconsellera Meritxell Borràs ha sostenido que el recorte del Estatut en 2010 por parte del Tribunal Constitucional dio inicio al auge actual del independentismo. El exconseller Carles Mundó ha dicho que el juicio "es el fracaso de la política".

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»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»» Fuente: Portada de EL PAÍS