“No es lo mismo estar en la oposición. Tenemos más dosis de pragmatismo. Sabemos el peso parlamentario que tenemos”. Con estas palabras, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha dejado claro que el Gobierno es consciente de que no puede derogar unilateralmente toda la reforma laboral, a pesar de sus muchas y duras críticas antes de llegar al poder. “Hay puntos en los que sí podríamos llegar a un consenso social y político. Podríamos trabajar en acuerdos importantes en materia de convenios”, ha apuntado a modo de ejemplo al acabar la reunión que ella y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han mantenido con los líderes de los sindicatos y los empresarios.

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»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»» Fuente: Portada de EL PAÍS