El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) usó fondos reservados para frenar la llegada masiva de inmigrantes irregulares a Canarias bajo el mandato del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que tuvo su punto culminante en los años 2006 y 2007. Según fuentes próximas al Ejecutivo de entonces, se pagó a los dueños de los cayucos para que dejaran de transportar a inmigrantes. Otras fuentes solo reconocen que se puso en marcha una operación para interrumpir el suministro de repuestos a estas redes, sobre todo de motores para los cayucos.

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»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»» Fuente: Portada de EL PAÍS